Mostrando entradas con la etiqueta Damián Varea. Poemas Sueltos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Damián Varea. Poemas Sueltos. Mostrar todas las entradas

Postal de la Habana


Postal de La Habana from capitán chinaski on Vimeo.
Un vídeo de Az.



Postal de la Habana

¿Hacia dónde dirigen los pasos
los hombres en edad de mirar atrás?

¿Con qué cuero se autoflagelan unas manos
cansadas de no hacer nada
cuando es momento de abrir
más a menudo los cajones?
Cuando se encuentra en ellos
antiguos regalos navideños,
cartas, bolígrafos y mecheros
con los que dar fuego
a la mayoría de los sueños.
Cuando se abre una agenda
repleta de nombres
y números sin cobertura.
Cuando se llora leyendo una postal
que vino de Cuba.

Entonces, gustaría uno de escuchar a Silvio
para que los recuerdos sonasen a Ojalá,
a futuro y a horizonte,
y sin embargo, sería bueno
sentirse menos viejo y acabado.


Damián Varea
Los óleos que lloran las alcayatas, 2008

Enviado el martes, 31 de marzo de 2009 | 19 pergaminos   | Archivado como:

Islámico verso




Islámico verso

Jamás un Adalid Fronterizo
encontró en una mirada
el sosiego que tus ojos le otorgaban
al regreso triunfal de la batalla.

Nunca un caballo galopó
sobre tal alfombra de honores
como lo hicieran los cascos guerreros de tu corcel
sobre las grandezas que derramaba
el marcial séquito árabe.

Y ya son eternas las lágrimas cristianas en el tiempo.
Y ya son eternas las derrotas que provocó
tu sola sonrisa desnuda en un desfile de honor.
Las pesadas armas rendidas
a los pies de la elegancia de tus sedas persas.

Rendidos en aplausos los balcones y las plazas,
las aves desplegaron vuelo con la gloria de tu bando
en la canción de sus picos.

Y te cubrió Bitrir con su abrazo limpio y hermoso.
Ya viste cumplido tu sueño
en el coran que escriben los latidos..
Y ahora serán otros quienes te sueñen
respirando la esencia de tus recuerdos.
Ya eres antídoto ante los deseos dormidos.
Ya eres islámico verso en la memoria
de los juglares y los profetas.
Ya es eterno tu nombre
atravesando invisible la tradición de un pueblo.

De hoy en adelante,
Alá acariciará tu espíritu
del mismo modo que el viento
acaricia las dunas del desierto.

Damián Varea
"Los óleos que lloran las alcayatas, 2008"

Enviado el sábado, 14 de febrero de 2009 | 17 pergaminos   | Archivado como:

Espantando moscas




Espantando moscas

Mañana abandonaré Ghorepani.
Lo decidí noche
mientras bebía cerveza en el "Bob Marley Bar".

Y ya nunca más veré a Lucita
jugar a las muñecas con dos palos
con pelo de trapo.

Algún día los muchachos
bajarán de las montañas.
Enterrarán sus fusiles
y quemarán sus ropas,
volverán a la hoz y al ganado
y nadie les podrá devolver
el tiempo perdido.

Entonces Lucita
escogerá entre todos.
Señalará con el dedo al más hermoso
y le dirá ─ma timilai prem garchhu─
Y junto al hombre hermoso
se hará vieja en una casa de barro
espantando a las moscas
mientras cocina.


Damián Varea
Los óleos que lloran las alcayatas, 2008

Enviado el viernes, 9 de enero de 2009 | 34 pergaminos   | Archivado como:

Seré





Seré

Volveré con vosotros a ser Rodrigo
para abandonar a Guillén en los pantanos.
El afán de su padre
es hacer de él un caballero.

Con vosotros, volveré a escuchar
desde la almena del castillo
la campana inexistente de la vieja torre
repicar a muerto en la noche de San Juan.

Y seré Hamlet, con el sayo corto,
caminando con la calavera de su padre en una mano.
Ser o no ser...
En el fondo, esa nunca es la cuestión.

Volveré a creer con vosotros
que la señora Galichona
es una vieja peregrina tullida,
en lugar de una bruja rencorosa
con mucho tiempo libre y muy buena memoria.

Junto a vosotros, volveré a ser Javila
besando los pies de su señor.
Y veré entrar a su reina contoneándose
bajo las sedas de reciclaje.

Quiero volver a ser, junto a vosotros,
el cómplice de la locura
cuando Lisidamo pretende desvirgar a Cásina.

El que golpea sin ritmo el cajón flamenco.
Quien, sin darse cuenta,
le coloca entre las tablas el gorro al revés
al rey cristiano.

Quiero volver a dibujar con la linterna
los pechos de Pruden en la oscuridad.
Quiero volver a subir a ese autobús
en el que nunca duerme el director.
Carreteras hacia algún teatro cansado
que se llena de calor y de color durante un Bolo,
para después dormir durante demasiado tiempo
hasta la próxima función.

Quiero volver a ser el señor Tipps
presentando el menú del día a los comensales.
Jesús de Nazaret desafiando con la mirada a Anás.
El amigo de Amatico regresando de la huerta.
El pregonero del pueblo en otro siglo.
Una especie de Amadeus Mozart
retratándome con Miss Hairy por toda la plaza.

Volveré a ser, junto a vosotros,
el ninot que crea una falla mientras todos duermen.
Bailarín patoso en la danza de los palos.
Chisme en el coro de los pañuelos.
Conductor de la furgoneta de alquiler.

Seré, orgulloso, desde la butaca,
Daniel interpretando en el Bis a Bis.
Y seré desde el asiento,
Don Juan cuando Isidro tome entre la suyas,
las manos de Doña Inés.

Seré, junto a vosotros,
quien quiera ser, sin serlo.



Damián Varea
De: Los óleos que lloran las alcayatas, 2008

Enviado el domingo, 30 de noviembre de 2008 | 54 pergaminos   | Archivado como:

Autobús azul






Autobús azul

Uno, puede si lo desea ser el otro.
Y así, dos pueden llegar a ser uno
ocupando dos asientos
en un autobús azul.
Podríamos llegar a ser
como reír en una cueva
abierta al mar.
El calor de una hoguera de besos rojos.
El hermoso blanco y negro
de la espuma y la orilla.

Y llegaremos a ser un día
vieja barca de remos
encallada en la arena.


Damián Varea
De: Los óleos que lloran las alcayatas, 2008

Enviado el domingo, 16 de noviembre de 2008 | 36 pergaminos   | Archivado como:

Malos tiempos




Malos tiempos

Por esperarte
se escurren entre mis dedos
hilos al enhebrar agujas,
y lágrimas de anhelo desesperado
ahogan mi grito
como en una canción de "Portis Head"

Son malos tiempos para el vecindario,
los embalses siguen vacíos,
pero chispea a diario
y las niñas cambian la falda por el paraguas,
el escote por la bufanda,
la sonrisa por la mirada baja con paso acelerado.

En las cafeterías solitarias
quedo mirando por los cristales
con el cenicero lleno de versos y de colillas

Damián Varea (Los óleos que lloran las alcayatas)

Enviado el domingo, 12 de octubre de 2008 | 35 pergaminos   | Archivado como:

Bailaría con Guevara




Bailaría con Guevara

A desaprender y a olvidar
no enseñan la universidades.
No se elige,
aprende uno solo
a rodearse de calamidades.

En las ensoñaciones de la luna,
el mundo camina sobre cristales rotos.
Llorando en alguna perdida cuna,
pide teta y caga un pañal
el próximo rey de los chivatos.

Peor aún es no poder contar
los lunares de una desnudez.
Y los hay que andan cabizbajos,
arrojando a las bocas de las alcantarillas
sus alianzas.
Mustios, se rodean de alacranes,
visitan cada día el sepelio de las decepciones.
La desidia está matando aún más que el dinero.
El Don divino se pierde en la infancia,
entre llanto y llanto,
entre telediarios de sobremesa
y castigos sin recreo,
con las golosinas sabor a fresa,
al aprender soplando las velas
a pedir un deseo.

¿Quién va a cerrar los ojos
y a encontrar la calma?
Yo, como ajeno a todo esto,
furtivo a la orilla de la lumbre
bailaría desnudo con Guevara
sonámbulo en la guerra de los mundos

Damián Varea
Entorno (Paseo poético)
Ed. Triquiñuela de artes y letras, 2006

Enviado el viernes, 25 de julio de 2008 | 11 pergaminos   | Archivado como: ,

El último trago



EL ÚLTIMO TRAGO

Nacían versos constantes como un reloj
pero dejó de atraparlos
y acabaron desvaneciéndose con el viento
para no volver jamás.
Ya no alumbra versos el útero esteril de su cerebro
y se haya derrotado,
frente al insignificante papel en blanco
que fue su vida.
Con la mirada perdida
en el hábito de esa cortina de humo
que cubre su mano
y trepa por un vaso vacío.
¡Muerte, te desafío!
Se dijo mirándola a los ojos
y quedó a merced de la suerte que nunca tuvo.
El frío ha helado las intenciones de juglar,
qué coño importa que en radio 3 suene Pink Floyd.
El buzón repleto de embargos,
el cubo de la basura contiene la lepra,
la nevera enmohecida no enfría,
la botella ha llorado el último trago.
Aquella noche de silencio roto,
sus sesos nadaron alcoholizados
sobre un charco sanguinolento.
Para volver al hipódromo necesitaba dinero,
para apostar a la ruleta rusa, no.

Damián Varea
"Los óleos que lloran las alcayatas"

Enviado el domingo, 13 de julio de 2008 | 9 pergaminos   | Archivado como:

Enojado con Hasan




ENOJADO CON HASAN

Traigo arena del desierto entre los dientes,
en los oídos, polvo y gritos en favor del Polisario.
Pulseras de piel en las muñecas,
sortijas de caliza entre los dedos,
collares artesanos cuelgan de mi cuello
y oscilan en mi pecho
junto a un corazón enojado con Hasán.

Traigo, fotografías de mis amigos
y de una tierra argelina en la que muchos nacieron
sin poder llamarla hogar.
Los hijos de la resignación y la sonrisa.
Los talentos que entre dunas de esperanza
se pierden para siempre.
La muerte cabalgando
sobre los delirios de una hepatitis.

Traigo entre las páginas de mi libreta
un poema en hasaní que escribió Mohamed Mamuda,
y en la primera hoja,
un dibujo que el pintor Madi
me regaló por cinco Euros.

En Tinduf, una rosa del desierto
escondí en mis genitales para subir al avión,
y traje mugre entre las uñas,
mas sobre ellas, símbolos de hena
que con difícil trazo adornaban
los reversos de mis manos.
Y los atardeceres más rojos,
y compartir la comida con las manos,
el oscuro silencio donde un ejército de cabezas de alfiler
relucen en un infinito agujero negro.

Traigo la denuncia a los gobiernos,
traigo una quieta noche de hombres azules
tras el muro minado.
Los niños en la escuela,
el preñar a una esposa en un permiso.

Damián Varea

Enviado el martes, 17 de junio de 2008 | 5 pergaminos   | Archivado como:

Además un dia

Además un día

Me tiendo en el suelo a sonreír a un cielo en el que cada estrella es un recuerdo.Pero allá abajo,a las faldas del “Mío Cid”tintinean luceros artificiales hechos luz de bajo consumo ardiendo dentro y fuera de los hogares.

Viento, oh viento que deseas desnudarme con tu caricia lóbrega mientras un árbol bosteza con hoja perenne al tiempo que retozan dos ardillas entre sus ramas,lo sé, las siento aun sin verlas.
El viejo tronco caído en mitad del camino
respira aún en el silencio y seguirá siendo vida mientras el eco de la noche no sea engullido por la ciudad.

Y tu, a terribles kilómetros de distancia,a la luz de flexo, bajo una manta naranja lees a Neruda escuchando mi voz.
Y volverás, pero mientras, se pudre el césped de la piscina municipal,siguen arrancando los árboles de tu avenida, vuelve a llover y la mugre baja flotando calle abajo como en Kalikantaki river.
El invierno envejece aún más y el polvo acabará enterrado los libros de la biblioteca.
Además un día, vendrá la muerte vistiendo una de mis chaquetas de rayas.

Damián Varea

Enviado el sábado, 10 de mayo de 2008 | 1 pergaminos   | Archivado como:

Ruleta Rusa


EL ULTIMO TRAGO

Nacían versos constantes como un reloj,
pero dejó de atraparlos y acabaron desvaneciéndose con el viento para no volver jamás.

Ahora, ya no alumbra versos el útero estéril de su cerebro.
Y se haya derrotado frente al insignificante papel en blanco que fue su vida,
con la mirada perdida en el hábito de esa cortina de humo
que
cubre su mano y trepa por un vaso vacío.

¡Muerte, te desafío!
Se dijo mirándola a los ojos.
Y quedó a merced de la suerte que nunca tuvo.

El frío ha helado las intenciones del juglar,
que coño importa que en radio 3 suene Pink floid.
El buzón repleto de embargos,
el cubo de la basura contiene la lepra,
la nevera enmohecida no enfría,
la botella ha llorado el último trago.

Aquella noche de silencio roto,
sus sesos nadaron alcoholizados sobre un charco sanguinolento.
Para volver al hipódromo necesitaba dinero.
Para apostar a la ruleta rusa no.

Enviado el jueves, 8 de mayo de 2008 | 2 pergaminos   | Archivado como: