Allahu akbar



Base musical
Dj. Ekuomo



Buenas noches, Jamal. ¿Cómo ha ido tu día? Tengo buenas noticias, sabes. He traído un litro de cerveza para celebrar algo. Ven, invítame a fumar mientras te lo cuento. Yo ya te he dicho que a veces tengo un trabajo en una boutique, ¿no? Es un trabajo maravilloso, Jamal. Estas rodeado de mujeres hermosas por todas partes.
El señor Guerra tiene un negocio de lencería femenina en la calle más concurrida de Madrid. Yo la llamo la calle de los sueños equivocados. Suelo ir a pedir trabajo de cuando en cuando al Sr. Guerra. Pero hace muchos meses que no necesitan ayuda.
Esta noche he visto pasar al Sr. Guerra por el parque de camino al aparcamiento. Eran las once de la noche. El señor guerra acaba de cerrar la tienda y llevaba toda la recaudación de la caja en una bolsa de cuero dentro de su abrigo. Lo sé porque le visto cerrar muchas noches su negocio. Caminaba por la acera mirando al suelo sonriendo a sus propios pensamientos. Debía haber mucho dinero dentro de ese abrigo. No podía dejar de pensar en esta cosa y me he asustado un poco ¿sabes, Jamal? Si porque una parte de mí me decía: Vamos, no puede ser tan difícil tomar ese dinero y escapar de aquí para siempre. Y entonces otra parte de mí decía: No, no es éste el camino, piensa en Alá. Y la otra parte de mi cerebro volvía a decirme Alá no existe estúpido. Nada es verdad, todo esta podrido. Pero volvía la otra parte para decirme Qué importa si Alá no existe, éste no es el camino.
Yo estaba fumando un porro de “burbuja roja”, un pequeño cogollo de rica maría y mis pensamientos se tropezaban en la cabeza como los niños de la guardería de Inés, ¿les has visto alguna vez tropezando mientras corren sobre una pila de juguetes chinos?

Entonces el Sr. Guerra giró su mirada y me vio allí sentado dando una larga calada y mirándole a él también. Cambió de dirección, entró en el parque y se dirigió hacia el banco donde yo estaba sentado.
El Sr. Guerra se sentó a mi lado sin decir nada. Saco un paquete de cigarrillos, tomó uno y lo encendió. Luego comenzó a hablar y me estuvo contando que más de la mitad de las ventas que hacía en todo el año las despachaban en el mostrador de la tienda durante estos días Navideños. Me ha hablado de la Navidad, de cuando vivía Franco en España y de otro montón de cosas que no entendía. Luego me ha dicho que el almacén de su boutique está muy descuidado y me ha ofreció trabajo allí durante los próximos tres días. Hasta la noche de reyes, dijo. Luego se ha levantado y se ha marchado sin despedirse, alejándose mientras leía un mensaje que acababa de recibir en su teléfono móvil. Y después poco más. Yo he rescatado a maría de debajo de mi zapatilla y he seguido fumando y colocándome con el aire frío que se ha vuelto hermoso esta noche, Jamal. Luego he comprado cerveza para celebrarlo aquí contigo y ya está, fin de la historia. Y ahora me voy a dormir. Mañana tengo un trabajo que atender en el almacén de la boutique del Sr. Guerra. A veces la puta vida puede llegar a ser sorprendente y maravillosa, ¿verdad Jamal?.
No, no hemos hablado de dinero, pero tampoco me importa demasiado. Menos es siempre nada, Jamal. Menos es siempre nada, ¿verdad?
Buenas noches, Jamal. Que descanses. ¡Allahu akbar! O así me lo parece hoy.


Sobre esta entrada


10 pergaminos:

  1. Mª de la O 6 de enero de 2010, 12:39

    Qué necesidad de leerte que ya se ha cumplido. Gracias por este regalo y que nos sea bueno el 2010

     
  2. Belén 6 de enero de 2010, 13:02

    Pues ha sido un regalo muy interesante... el del trabajo de Jamal, y por supuesto, el volver a saber de ti, capitán...

    Besicos

     
  3. Isabel 6 de enero de 2010, 13:38

    Hola Capitán, hacía tiempo que no te leía... bueno hoy no te he leído he escuchado esa historia y esa cadencia conocida para mi me ha llegado a emocionar. La puta vida es así. No siempre mola
    Un abrazo capitán

     
  4. Eurice 6 de enero de 2010, 18:49

    Feliz año Capitan!
    Gracias por tu comentario en mi blog dedicado a biografias de personas que me han impactado a lo largo de mi extensa vida.
    Bukonsky fue un genio y un revolucionario, tambien reposan sus libros en mi mesita de noche.
    Te invito a visitar mi oscuro desván de mi memoria, es mi blog más personal.
    Tu bitacora me ha entusiasmado, el contenido sobre todo y el diseño, es espectacular.
    Volveré, juro que volveré.
    Un saludo desde La marcha Fúnebre.

     
  5. Franziska 6 de enero de 2010, 21:14

    Ah, siempre está la nada como comparación para hacernos sumisos y alegrarnos con las migajas que llegan a nuestra mesa...y de paso comentar que me alegro de tu retorno. Confío, mi capitán, que sea por mucho tiempo que vuelvas a rescatarnos del olvido en el que nos habías sumergido.

     
  6. ONUBIUS 7 de enero de 2010, 1:11

    Hey....¡¡¡ No acostumbro a quedarme sin palabras, siempre llevo el abecedario en los bolsillos pero esta noche, volver a leerte en mucho tiempo se me enredaron al sacarlas, es genial.
    Que tu carta a los reyes haya sido correspondida y tus deseos cumplidos...

    Abrazzzusss

     
  7. silente 7 de enero de 2010, 11:15

    Muy bueno. Un buen regalo de reyes, leerte y escucharte de nuevo. Otro registro, otra historia paralela, otra realidad muy bien contada.

    Me gusta mucho, capitán.

     
  8. ChAnd 24 de enero de 2010, 23:05

    Bien Capitán... siglos de no entrar a ningún blog,no me arepiento pero encuentro sorpresas... este texto muy humano, en el sentido de no entender, de sobrevivir, de creer... o no... Como sea, no fue tan malo, ¿no? Y sí, Allahu Akbar.

     
  9. CaminanteDeNoche 5 de febrero de 2010, 14:45

    Hola Capitán, de nuevo estoy a bordo de mi blog.

    ¿Cómo estás?

     
  10. magic 6 de febrero de 2010, 11:42

    Siempre es un placer leerte.Maravilloso comienzo de año, aunque he estado un poco desconectada las últimas semanas he venido rápida a leerte...
    Mucha suerte, buena vida, Insha'Alla