Malos tiempos
Por esperarte
se escurren entre mis dedos
hilos al enhebrar agujas,
y lágrimas de anhelo desesperado
ahogan mi grito
como en una canción de "Portis Head"
Son malos tiempos para el vecindario,
los embalses siguen vacíos,
pero chispea a diario
y las niñas cambian la falda por el paraguas,
el escote por la bufanda,
la sonrisa por la mirada baja con paso acelerado.
En las cafeterías solitarias
quedo mirando por los cristales
con el cenicero lleno de versos y de colillas
Damián Varea (Los óleos que lloran las alcayatas)
Malos tiempos
Presumida expresión
Las aventuras del Capitán Chinaski
Capítulo 9
Presumida expresión
Sr. Nelson, de veras que llegué a pensar que nunca más os vería con vida. El mar se volvió tan inmenso que no conseguía peinarlo con la vista en su totalidad. Por todos los diablos, entre todos los males, la suerte siempre acaba por sonreírnos.
Estoy muy satisfecho, Sr. Nelson. No sabe cuanto me congratula saber que los muchachos han tenido un comportamiento heroico y valeroso. El pequeño Tipps y el joven Sango Hook llegaran lejos. Su lealtad y su valor tendrán recompensa en los días venideros.
Y ahora que tenemos provisiones para cruzar los siete mares, lo primero que haremos será navegar sin descanso hasta Port Farraca. Descansaremos unos días en la posada de Miss Hairy. He tomado una decisión respecto al Sr. Tipps, quiero que su madre pueda revolicarle el cabello entre risas una vez más. Además los hombres necesitan un descanso y disfrutar de buenas viandas, licores y hermosas mujeres de piel suave y olor a flores en el cabello.
No lo se, Sr. Nelson. No se cuanto tiempo estaremos atracados. Tampoco hay premura por zarpar a ninguna parte.
No, Sr. Nelson, no hay cuidado. Hicimos un pacto y Miss Hairy no se atrevería a faltar a él. Yo me haría cargo del chico y ella sería una tumba.
Sr. Nelson, te hablaré con la franqueza, durante estos días, he estado pensando mucho en el futuro. No en el mío claro, sino en el de los muchachos. Ellos tienen valía y creo que se merecen una oportunidad. He pensado rescatar el pecio enterrado en La Isla de la Calavera Blanca y emplearlo en viajar a Persia y pagar estudios al Sr Tipps y también al joven Sango Hook. Allí se encuentran los mejores maestros y médicos de éste maldito mundo. Nosotros ya no podemos enseñarles nada, Sr. Nelson. Si algo nos queda por hacer es proporcionarles estudios y sacarlos de éste miserable modo de vida.
Me satisface tanto, amigo, contar con tu beneplácito. Es que a veces pierdo la confianza en mi mismo y la seguridad en las decisiones que he de tomar. Es una suerte contar con tus acertados consejos y razonamientos.
Iré a llenar nuestras jarras de nuevo. Esta noche no hay cuidado. La Pena Negra navega veloz, rumbo establecido. La mayoría de los hombres ya descansan. El puesto de guardia en el carajo, está bien asistido por el quejicoso pero obediente Lester. Y el nuevo timonel, el veterano Tello Silente, ha resultado ser un subordinado excelente, comprometido y responsable. Así que nosotros, esta noche, celebraremos tu regreso triunfal a esta vida que nos has devuelto con tan acertada decisión tomada. ¡Por ti, Sr. Nelson! ¡Por todos los rayos! ¡Estrella tu jarra contra la mía con más fervor, maldita sea! ¡Eso es! Y ahora, brindo por todos estos años de camaradería incondicional que he recibido. Por la única amistad que he conocido. Por la muerte, que ya puede venir cuando guste a llevarme, pues aquí la espero, con presumida expresión en el rostro y en el corazón.
