Espera en Badajoz, Europa


Espera en Badajoz, Europa from capitán chinaski on Vimeo.

Espera en Badajoz, Europa

La calle donde se cuecen tus ganas
las mías
mi rabia
del alma
se alumbra con farolas porque ya no hay luz.

Quinquilleros la recorren en sus bicis.
Desgastados, desgastadas.
Mecen la avenida
con las nanas roncas de una huida
de signo
negativo.

Ruina humanidad
para las miradas de bien
ahogadas en fondos de inversión.

Se asemejan a perros
-piensan, los que miran-
tal vez podencos cansados de (tanto) correr.

Entonces,
con la misma soga
con que amarran sus billetes
dibujan una horca.

De vez en cuando, los ciclistas caninos
se detienen
y sin bajarse de la bici
recogen pavas desperdigadas por la acera,
colillas que más tarde compartirán
en improvisado rincón que es casa y colegueo;
y sabe a gloria el hastío de los pudientes.

Esos mismos que se detienen ante escaparates
impúdicos, desvergonzados,
de amplia oferta inmobiliaria.
Esos que se bajan del BMW
y leen:
Se vende, Valdepasillas.
Tantos metros cuadrados,
dormitorio, aseo y baño.
Tantos miles de euros.

Hay quien,
armado
del engendro electrónico
con tono y politono,
retrata el ofertón.
-Al menos como inversión tiene su interés.

Este hombre conduce
el BMW
satisfecho
con sus planes de futuro.
Como el resto de la gente
de bien
que pasa por tu puesto
sin montura,
buscando sus caballos
entre telas de Adolfo Dominguez
y las herraduras
que se cuelgan
del cuello
de sus cinturas.

Mientras van y vienen,
los veo,
a unos
con aceitunas en los ojos;
a otros
con bellotas en los bolsillos.
Y yo,
con los ojos de no verte
y un siete en la camisa
te espero
en el suelo
de Europa.

Un poema de:
Az.

Enviado el sábado, 21 de febrero de 2009 | 33 pergaminos   | Archivado como:

Islámico verso




Islámico verso

Jamás un Adalid Fronterizo
encontró en una mirada
el sosiego que tus ojos le otorgaban
al regreso triunfal de la batalla.

Nunca un caballo galopó
sobre tal alfombra de honores
como lo hicieran los cascos guerreros de tu corcel
sobre las grandezas que derramaba
el marcial séquito árabe.

Y ya son eternas las lágrimas cristianas en el tiempo.
Y ya son eternas las derrotas que provocó
tu sola sonrisa desnuda en un desfile de honor.
Las pesadas armas rendidas
a los pies de la elegancia de tus sedas persas.

Rendidos en aplausos los balcones y las plazas,
las aves desplegaron vuelo con la gloria de tu bando
en la canción de sus picos.

Y te cubrió Bitrir con su abrazo limpio y hermoso.
Ya viste cumplido tu sueño
en el coran que escriben los latidos..
Y ahora serán otros quienes te sueñen
respirando la esencia de tus recuerdos.
Ya eres antídoto ante los deseos dormidos.
Ya eres islámico verso en la memoria
de los juglares y los profetas.
Ya es eterno tu nombre
atravesando invisible la tradición de un pueblo.

De hoy en adelante,
Alá acariciará tu espíritu
del mismo modo que el viento
acaricia las dunas del desierto.

Damián Varea
"Los óleos que lloran las alcayatas, 2008"

Enviado el sábado, 14 de febrero de 2009 | 17 pergaminos   | Archivado como:

Las caricias de los faros

Trasnochando con Chinaski

2. Las caricias de los faros

Un Podcast de
Damián Varea

Enviado el domingo, 1 de febrero de 2009 | 26 pergaminos   | Archivado como: